La trama política de una jornada de tensión por la protesta policial

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Axel Kicillof enfrenta el desafío político más sensible desde que asumió el poder: 24 horas de tensión provocadas por una protesta policial que aún no cesó, en la que participaron efectivos de uniforme, una actitud de desafío que no se daba desde 2013, que se extendió por toda la provincia y que recibió el respaldo explícito de sectores importantes de la oposición.

Una de las situaciones que mejor dan cuenta de lo ocurrido se produjo en la madrugada del martes, cuando un grupo de efectivos se apostó frente a la residencia oficial del Gobernador: dentro, Kicillof permaneció junto a un grupo reducido de colaboradores estrechos, los ministros Rey, López y Bianco, básicamente. Berni también estuvo, y garcía se contactó de modo permanente por teléfono. La familia del gobernador -su mujer y sus hijos- estaba presente y la situación duró de las 9 a las 4 AM. Hubo pertardos y bocinazos, pero no situaciones de violencia, contó a DIB uno de esos ministros.

Por la mañana quedó clara que la protesta era extensa y coordinada. El uso de uniformes le dio un tono especialmente duro: se sabe que eso permite identificar efectivos en actividad, que tienen prohibido por ley sindicalizarse y participar en este tipo de protestas. Avanzaron igual, pese a exponerse a sanciones.

El gobierno se enfocó en la “legitimidad” de la protesta: entiende que existe un retraso salarial del 30% y que las condiciones de trabajo se precarizaron aún más por las exigencias que impuso el Covid, aunque la metodología que se está utilizando vulnera lo que leyes y reglamentos permiten.Sobre todo por el uso de unformes, armas y patrulleros.

Una de las dificultades es que no hay una mesa de negociación estable ni un interlocutor único. Berni terminó el día en La Matanza dialogando con efectivos de esa departamental. Y a la vez, el jefe de policía Daniel Alberto García recorrió junto al coordinador operativo de la fuerza, Jorge Omar Figini. Recopilaron demandas diversas.

Pero no hubo acuerdos, porque no se puede validar un interlocutor formalmente debido a la prohibición de sindicalización y a la dispersión de la protesta. En ese marco, el gobierno no da por cerrada la crisis, ni mucho menos. Habrá un intento porque eso ocurra lo antes posible, pero todo podría extenderse hasta el momento en que se conozca el monto del incremento, en principio el viernes aunque podría adelantarse a mañana.

A la vez, Kicillof ya tomó una decisión: en lo inmediato no habrá sanciones formales ni traslados para los efectivos que participaron. En un contexto de fuerte malestar, es una señal en busca de una pacificación más o menos rápida. A la vez, Berni fue confirmado y la cúpula de la fuerza “por ahora también”, explicó a DIB una fuente del gabinete.  

El matiz está claro: A Berni se le reprocha no haber evitado el estallido de las protestas, de las que había indicios hace semanas. Pero es probable que antes, el “fusible” político que salte sea la cúpula o, mas bien parte de ella.

 A la vez, la ministra de Seguridad nacional, Sabine Frederic le quitó intencionalidad política a la protesta. El gobierno de Kicillof introdujo matices: existió “aprovechamiento” de la oposición, dijeron. La más explícita fue Teresa García, la ministra de Gobierno: dijo que los sectores más duros d Juntos por el Cambio entraron en una “actitud desestabilizadora”.

Se refería a críticas que formuló el jefe de la bancada de PRO, Cristian Ritondo, exministro de Seguridad provincial, que dijo “si a estos les estalla un episodio de esta magnitud a los nueve meses de Gobierno no quiero imaginar que pasará más adelante”. Y a Florencia Arietto, exfuncionaria de Patricia Bullrich, que anticipó que habría una “protesta general”.

A la vez, durante la tarde corrió una versión –de la que se hicieron eco medios nacionales- sobre una secuencia temporal que atribuía el inicio de las protestas a municipios opositores, sobre todo del interior y a uno del conurbano, Almirante Brown. En el gobierno dijeron a DIB que analizan esa cuestión, pero le quitaron densidad política. (DIB) AL