DIARIO DIGITAL

NOTICIAS

Desde la Asociación Civil “Te queremos tanto” lamentan la demolición de la casa donde nació Puig

Desde la Asociación Civil “Te queremos tanto” lamentamos profundamente la decisión de demoler la casa que fuera el lugar de nacimiento de Manuel Puig.

 En varias oportunidades solicitamos al municipio arbitre los medios para su puesta en valor. Si bien la importancia de ése lugar era reconocida por las autoridades se necesitó gestión, voluntad de parte de los propietarios quizás, pero sobre todo priorizar, por una vez en la historia de las decisiones políticas, a la cultura por encima del negocio inmobiliario.

No buscamos culpar a nadie, cada uno asuma su responsabilidad. Pero sí pensarnos a través de acontecimientos como éstos. Porque algo tiene que quedar… y no me refiero a las rejas. 

A través de su Coronel Vallejos, Manuel Puig nos mostró cómo y quién decide, sobre qué y sobre quién, entre otras cosas. 

Era un atractivo turístico, como suele suceder en muchos lugares. Varias veces nos tocó acompañar a escritores o a turistas que vienen exclusivamente a conocer los escenarios de “La traición” o de “Boquitas pintadas”. Lo hacemos porque nos llaman, de puro gusto, porque tampoco, pese a que la Casa de la cultura y el cine se llaman Manuel Puig, se pensó nunca un recorrido organizado, como una oferta cultural de la ciudad. Está muy bien nominalizar, lo celebramos. No es suficiente. Merecemos más que eso. Lo merece su figura pero también nosotros como ciudadanos, nuestros pibes, que tienen el derecho de conocer a un escritor rupturista, que concibió otro modo de hacer literatura, cada vez más admirado en todo el mundo, que nació en su mismo suelo y lo hizo famoso. Y nuestros artistas, todos los artistas locales, que participaron y siguen haciendolo a traves del Puig en acción, sin especular, sin sacar la cuenta de tiempo invertido, capital, ganancia, ni costo. Así de puro gusto. 

Se siente amargo, como una derrota. Listo 

Estamos convencidos que hay que ponerle cuerpo a su mirada. Porque nos hace bien. Porque ilumina nuestros lados oscuros.

Pero es evidente que no alcanza, que tenemos que ser más las voces para que no nos coma el yacaré. (Cada cual elige el suyo)

 

“Por qué estás mirando todo así, te habías olvidado de cómo era tu pueblo?. El no se acordaba de que Cocotá era así, y que toda la gente era tan pobre. Es un pueblo dividido en dos, el lado derecho y el lado izquierdo y en el medio pasa el río, con cien metros de ancho… Un río con muchos pescados, y mucho animal feroz, el peor el yacaré. Se come al animal que sea y si una persona se descuida también se la agarra”. 

Ups!!

Sangre de amor correspondido. Manuel Puig. 

TQT