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Del Rio fue trasladado a una cárcel común, la Unidad 48 de San Martín

Martín Santiago Del Rio, el comerciante detenido como presunto autor del doble parricidio de Vicente López, fue trasladado hoy a la Unidad 48 de San Martín, para cumplir allí la prisión preventiva que hace una semana le impuso la Justicia de San Isidro, informaron hoy fuentes judiciales.

Tras pasar 37 días detenido en la Delegación Departamental de Investigaciones (DDI) de San Isidro, donde fue alojado en un calabozo aislado, al imputado por un «doble homicidio cuádruplemente agravado» le salió el cupo para una cárcel del Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB).

Su alojamiento en una cárcel común fue ordenado el viernes pasado por el propio juez de Garantías 1 de San Isidro, Ricardo Costa, que avaló toda la investigación de la fiscalía y le impuso a Del Rio (47) la prisión preventiva.

Fuentes policiales, judiciales y penitenciarias indicaron a Télam que alrededor de las 9 de hoy una comisión policial pasó por la DDI de San Isidro a buscar a Del Rio, quien media hora más tarde ya había ingresado al sector de admisión del penal para los trámites de rigor.

La 48 es una de las unidades que integran el denominado Complejo Penitenciario San Martín, ubicado en Camino del Buen Ayre y Debenedetti, en la localidad de José León Suárez.

Según el sitio web del SPB, funciona desde 2007 como una cárcel para población masculina con régimen cerrado de modalidad «estricta» para procesados -como Del Rio-, y «severa» para penados.

Allí, como actividades laborales para los internos, hay un emprendimiento de armado de muebles, otro de elaboración de bolsas de papel y se desarrollan talleres de carpintería, panadería, teatro, música, dibujo, artesanías, traducción al Braille y marroquinería.

A su vez, hay distintos niveles educativos y en 2009 se constituyó el Centro de Estudios de la Universidad Nacional de San Martín dentro de las instalaciones del penal, en el cual se pueden estudiar las carreras de Sociología y Trabajo Social

Además, hay clases de yoga, talleres de narcóticos y alcohólicos anónimos, y allí practican «Los Espartanos», el equipo de rugby formado por reclusos.

El abogado, expolicía y comerciante José Enrique Del Rio (74) y su esposa María Mercedes Alonso (72) aparecieron asesinados -él de tres balazos y ella de uno- el pasado 25 de agosto en el interior de su automóvil en el garaje de su casona de la calle Melo 1101, de Vicente López.

Si bien tras el hallazgo de los cadáveres había sido arrestada la empleada del matrimonio asesinado, María Ninfa «Nina» Aquino (64), como presunta «entregadora», el 7 de septiembre los fiscales detuvieron al hijo menor de los fallecidos, Martín, como supuesto autor de un doble parricidio.

A pedido de los fiscales y en base a prueba fílmica, tecnológica y testimonial, el juez Costa dictó el viernes último la prisión preventiva de Del Rio como autor de un «doble homicidio calificado por alevosía, por el vínculo, por el uso de arma de fuego y por ser criminis causa» (matar para lograr la impunidad), delito que prevé como única pena la prisión perpetua.

Para los fiscales, el móvil fue económico y está vinculado a los desmanejos financieros del imputado con los bienes y negocios familiares y la frustrada operación inmobiliaria por la cual las víctimas pensaban que ese mismo día iban a mudarse a un lujoso departamento del barrio porteño de Núñez, valuado en más de un millón y medio de dólares, y que Del Río hijo nunca pudo concretar.